«El club fue fundado en el año 1964 por un grupo de aficionados al mundo de la mar. Coincidieron en la misma idea de crear un club para promocionar el mundo de la vela»
«Estaba previsto que en el Monte Real, cuando se hizo el proyecto del parador, que hubiera una ubicación para un club dedicado al mundo del mar. Los pilares fundamentales eran el turismo náutico internacional y la promoción de las regatas de vela, la práctica del mundo de la vela en general»
Como casi todas las entidades, el club pasó por un momento duro en el 2008, cuando la crisis se acentuó, se llevó por delante a un buen número de entidades y sacudió a otras muchas, pero en ese momento duro, en Baiona supieron proteger su bien más preciado, el equipo humano. «No hubo ningún despido, se mantuvo firme, cuidar a tu gente es lo que te puede hacer grande. El equipo que tiene el Monte Real en raros clubes lo va a encontrar. He estado viajando por otros sitios y la calidad humana del equipo del Monte Real no se encuentra por ahí adelante y ese es un valor que tenemos».
La recompensa fue una nueva época dorada que arrancó en el 2016 con una regata transoceánica a las Azores. Fue el punto de partida para alcanzar el tercer circuito más importante de las competiciones mundiales a vela: el de los TP52, que ya estuvieron en Baiona hace un par de años y que regresan para este 60 aniversario por iniciativa propia. Esa gran cita será entre el 2 y el 7 de junio.